La Represa de Inambari y las emisiones de gases de invernadero
Uno de los principales argumentos para promover el desarrollo de proyectos para el aprovechamiento de hidroenergía, es aquel que indica que, en comparación con la energía generada por la quema de combustibles fósiles, la hidroenergía, no genera gases de efecto invernadero, por lo que se le considera como energía limpia.
Para el Perú, este argumento se ve claramente reflejado en el Diagnónstico Ambiental del Perú (1) en el cual se indica que la explotación del potencial hidroenergético del Perú, del cual sólo se aprovecha el 4%, “se perfila como una de las grandes oportunidades del país para contribuir a reducir los gases de efecto invernadero GEI”, adicionalmente se indica que de manera especial, en la selva alta, el desarrollo de la hidroenergía contribuye a la conservación de los espacios naturales.
De otro lado, en el Inventario Integrado de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero del Perú para el año 2000 (5) para el sector energía, como fuente de emisiones de dioxido de carbono CO2, metano (CH4) y dioxido de azufre, se consideran únicamente a las emisiones por quema de combustibles, emisiones fugitivas de metano por extracción y manipuleo de carbón y actividades relacionadas con petróleo y gas natural y emisiones fugitivas de precursores de ozono y dioxido de azufre (SO2)por efecto de la refinación del petróleo. Hay que indicar, que estas fuentes de emisiones de gases de invernadero identificadas en el Inventario Nacional, responden a las directrices metodológicas del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés, que es el grupo internacional de expertos que da respaldo técnico y científico a la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático) estipuladas en el documento Directrices del IPCC para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero -versión revisada en 1996
Sin embargo, recientes resultados de diversas investigaciones a nivel mundial, ponen en tela de juicio el concepto de que las centrales hidroeléctricas son una fuente de energía limpia por la no emisión de gases de efecto invernadero. Entre las principales investigaciones, destacan las realizadas por el Dr Ivan Lima y el equipo de investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE por sus siglas en inglés).