El bosque encantado
EN EL DESIERTO DE LA COSTA NORTE SE ENCUENTRA EL BOSQUE DE ALGARROBOS MÁS GRANDE DEL MUNDO: PÓMAC
Lambayeque es un departamento mágico. Cuna de algunas de las culturas más importantes de nuestra historia, en sus tierras todavía se respira la esencia más profunda del norte peruano.
Ejemplo natural de la flora y fauna propias de este territorio es el Santuario Histórico del Bosque de Pómac, que con más de siete mil hectáreas de extensión es el bosque de algarrobos más amplio del planeta.
La ruta principal para acceder a él es hacia el noreste, por la vía Chiclayo-Ferreñafe-Pítipo hasta Batán Grande. El transporte público hasta la zona es escaso, por lo que ir en taxi o en un auto alquilado es la mejor opción (también puede entrar al bosque en el vehículo). Pasando Pítipo encontrará alguna señalización hacia la zona, pero lo más recomendable es preguntar a los lugareños por la pista directa a la entrada de la reserva natural.
VIDA EN EL DESIERTO
Definitivamente, el principal atractivo del bosque de Pómac es el algarrobo milenario, un árbol venerado por todo aquel que lo visita y que ha generado una especie de santuario a su alrededor. La paz se respira en todo el ambiente, que ha sido adornado con una gruta donde los fieles depositan velas y flores.
La luz se filtra por las hojas y ramas del algarrobo, transmitiendo una suerte de espiritualidad que solo se aprecia en calma. Dicen los pobladores que aquel que atenta contra el árbol (cortando alguna rama, por ejemplo) puede sufrir serios accidentes. Por ello lo cuidan y protegen de cualquier mano enemiga.
Acampar es otra de las actividades que puede realizar en el parque. Hay guardabosques que patrullan durante el día (pero no garantizan la seguridad de quienes decidan pasar ahí la noche). Serpientes y zorros son habitantes por derecho de todo el terreno, aunque las aves, ardillas y cabras son los animales que se dejan ver con más facilidad.
La entrada al santuario de Pómac no tiene costo, pero sí le aconsejarán tomar un guía cuyo pago consiste en aproximadamente S/.20. Además, el área mantiene una pequeña población de campesinos dedicada a la ganadería y apicultura en pequeña escala.
El bosque está atravesado por el río La Leche, seco en los meses de invierno. Cruzando su caudal se encuentra una zona arqueológica perteneciente a la cultura Sicán, donde destaca la Huaca del Oro. Lamentablemente, no hay acceso al recinto debido a la falta de recursos para su mantenimiento.
Sepa más
Otras actividades por realizar son cabalgatas (hay rutas ecuestres) y visitas al mirador.
La reserva está abierta desde las 7 a.m. hasta cerca de las 5 p.m.
Dentro del área no hay puestos de comida, así que no olvide llevar una lonchera si planea estar ahí varias horas.
Saliendo del bosque el atractivo más cercano para visitar es Túcume y sus pirámides.
Fuente: El Comercio
http://elcomercio.pe/impresa/notas/bosque-encantado/20100907/635052