Amazonía Peruana en el 2021
La Amazonía del Perú está sufriendo un nuevo ciclo de inversiones públi- cas y privadas destinadas a la explotación de sus recursos naturales. Este se caracteriza por un volumen, diversidad y agresividad sin precedentes. Se constata, en efecto, la existencia de un número enorme de iniciativas referidas a la explotación de hidrocarburos (petróleo y gas), minería, ener- gía hidráulica, carreteras, hidrovías y expansión de la agricultura inten- siva para producción de biocombustibles. Las obras en ejecución o previs- tas incluyen las que son directamente necesarias para el aprovechamien- to de los recursos y las que sirven al transporte de la producción y, en teo- ría, para la integración económica continental. Esas acciones y propues- tas se suman a usos más tradicionales, como la explotación maderera y la ganadería y agricultura o la pesca y, claro, a la infraestructura ya cons- truida.
Estos hechos, en principio, responden a la incontestable evidencia de que el Perú es un país en pleno proceso de desarrollo que aún confronta enor- mes retos para subsanar graves deficiencias sociales de todo tipo. Aprovechar los recursos naturales de la Amazonía y construir la infraes- tructura para posibilitarlo es, sin duda, necesario y, por eso, inevitable. Más aún porque dentro del panorama general de las necesidades imperiosas que aquejan al Perú, la región de la Selva aparece en una situación claramente desfavorecida con relación al resto del país. Por eso, la proposición de una serie de obras y proyectos de desarrollo parece satisfacer postergados y jus- tos anhelos de la población amazónica.
